La Plaza de Gipuzkoa y su Belén

19/12/2017 - Un rincón de la City que gana enteros en Navidad.

Rincones.

Ya es Navidad en Donosti y fuera de gigantescas bolas, guirnaldas luminosas, norias y demás elementos decorativos, el icono de nuestra Navidad es el Belén de la Plaza de Gipuzkoa.

Y seguro que de pequeñitos era lo primero que íbamos a ver. Buen momento pues para hablar del Belén y de paso, de la propia Plaza de Gipuzkoa, Plaza algo olvidada pero que tiene un encanto muy especial.

Olentzero, Reyes Magos, tropas romanas, la Anunciación, el portal de Belén, gallinitas… no falta un detalle en los jardines de la Plaza para deleite de los niños.

Fue en los años 50 cuando Rafael Munoa y Jose Luis Usabiaga dieron forma a este Belén por encargo del Centro de Atracción y Turismo y es la Asociación Belenística de Gipuzkoa quien se encarga desde entonces.
Por los altavoces no cesan los villancicos y el día que se estrena ya es presagio de Navidad.

Buen momento este para “ matar dos pájaros de un tiro “ y con la excusa del Belén os proponemos visitar esta magnífica Plaza cuadrangular, porticada para deleite de luces y sombras, presidida por el monumental edificio de la Diputación, con tiendas, pastelerías, cafeterías… de las más destacadas de la City.


En su parte central y a modo de bosquecillo inglés, destacan sus jardines que en realidad es lo que hemos venido a ver. Quizás desconozcamos la abundancia de elementos a los que prestar atención.

Estos jardines diseñados por el jardinero francés Pierre Ducasse presentan gran variedad de árboles, sauces llorones, fresnos, wellintonia gigante, palmeras, plátanos tropicales, cedro del Himalaya…

Destaca también en el centro, un precioso templete meteorológico, una mesa horaria de mármol blanco, un reloj gigante, así como el monumento a Jose María Usandizaga, músico donostiarra.
Además hay un pequeño lago con cisnes y patos a los que habremos dado migas de pan todos los donostiarras, conectado con otro más pequeño de nenúfares por un puentecito de madera y detrás, una diminuta colina que parece presidir la Plaza.

En definitiva una joya, en el mismo centro de la ciudad, entre la Avenida y el Boulevard y a solo un minuto andando de los jardines de Alderdi Eder.

Es de noche, el Belén y la Plaza ganan enteros, los niños se divierten… y también los mayores.

Carlos Bengoa