Un paseo por el Centro y ensanche

20/12/2017 - Descubriendo los edificios emblemáticos de la ciudad

Rutas.

 Entre las diferentes propuestas que se pueden completar en la ciudad de San Sebastián para conocerla intensamente, se encuentran los paseos arquitectónicos. Recientemente me acerqué a un grupo de turistas que seguían atentamente las explicaciones de su guía, y ésta apuntaba sobre la riqueza de los edificios donostiarras, de diferentes estilos y que bien merecía intimar con ellos.

Pero para eso hace falta tiempo y destinar más de una jornada, en la que se deben diseñar las excursiones localizando y disfrutando con las construcciones más destacadas y catalogadas por el colegio de arquitecto vasco navarros. Pero no solo deben ser los visitantes los que ejerzan tal propuesta, también los donostiarras, celosos y amantes de su ciudad, deben ser partícipes en conocerla mejor y fraternizar con ella , con sus edificios públicos y privados, con sus manzanas pequeñas y coquetas para que San Sebastián ejerza con méritos como la capital Gipuzkoana y ejemplo de otras mundiales.


Para que el paseante donostiarra, amante en su recreo salga de la rutina de recorrer asiduamente los escenarios de referencia, deberá sumergirse entre calles, para transitar tranquilamente examinando atenta e intensamente las fachadas, portales, balcones, dibujos, torres y demás, para así conocer mejor el diseño de la ciudad con sus variedades según la época de construcción.

CALLE SAN MARTIN

La caminata de este reportaje nos lleva hasta la Plaza Vinuesa, el triángulo mirador sobre la Bahía de la Concha, para a continuación adentrarnos por una de las vías “puerta de la ciudad” que es la calle San Martin, para después por otras calles, ya en el Ensanche Goicoa, realizar un recorrido semicircular por Urbieta, retornando por la calle Easo y cerrar por San Marcial, Bergara y Getaria, para finalizar el bucle en la circular plaza de Bilbao.

Sin duda, me atrevo a escribir, que estas calzadas las recorremos continuamente, ¿pero nos hemos detenido en disfrutar con los conjuntos arquitectónicos que son ejemplo y envidia de otras ciudades?


Casi sin dar los primeros pasos, el primer edificio a analizar es a la dcha de la calle San Martin, pero con entrada en el nº 37 de San Bartolomé, un palacete estilo hotel francés (Ramón Córtazar, 1909/Pablo Gaiztarro, 1941). Destacan los tramos de barandillas, antepechos y cresterías con influencias neo platerescas.

Y justo enfrente en el 61 de San Martin destaca uno de los accesos al ensanche (Domingo Aguirrebengoa 1935), que fue en un principio Villa Urrutia (Córtazar, 1926). Construido en doble esquina con estilo regional montañés, con decoración neo barroca y con el remate de un torreón ochavado y coronado por un gran chapitel.

Reconozcamos que al ser una entrada a la ciudad desde el Bº del Antiguo, el paseo no es muy agradable por la excesiva circulación de medios motorizados, pero ello no debe ser pretexto para no adentrarnos en sus fauces a modo de contemplación.

Digamos que toda la calle es interesante a este nivel, pero detengámonos en los edificios más representativos de la calle San Martin.
La siguiente parada es el nº 53, impares, (Lucas Alday, 1906), otro edificio en esquina con secesión Vienesa, con su torreón representativo que llama también la atención. En el 45, existía otro valioso edificio, recordado, pero ha sido remozado para hotel. Adaptación urbana de iglesia y convento que no merece más comentario, salvo este del recuerdo de desaparición, cuando interesa al gobierno de la ciudad.

Y es en el nº 41 (José Gurruchaga, 1911) cuando merecemos un descanso para disfrutar con un edificio monumental escondido en poco espacio y ejemplo de arquitectura clasicista académica dentro de la época y actualmente es una de las sedes del Palacio de Justicia.(La principal se encuentra en Atotxa-Egia)


Y enfrente en el nº 50 otro edificio de esquina (Ramón Córtazar, 1915) con formas voladas y como siempre con un torreón que exige mirar hacia arriba.

CALLE URBIETA

Y sin prisas, nos situamos en la calle Urbieta, esquina San Martin, pero en un principio iremos hacia la Concha para disfrutar de varias casas situadas en el inicio de esta calle, vía de paso hacia todos los rumbos.
Así entre el antaño Mercado de San Martin y actualmente Centro Comercial, que los mayores recordamos como un edificio singular y original, visitemos primero el nº 7 (José Clemente Osinalde, 1884), otra casa de esquina de estilo neoclásico Isabelino en la primera fase del ensanche.

Y aquí, un pequeño apartado, para apuntar que este recorrido debiera ser más prodigo en recorrerlo por los turistas, pues es un área romántica por excelencia, que no tiene desperdicio, tanto en esta calle como en las paralelas.

Deberá el lector no perder de vista al estilo de los miradores que se suceden en casi todas las construcciones viviendas con diferentes estilos y remates y hasta con vidrieras florales. La relación es extensa, para todos los gustos, a lo que hay que añadir, otra aportación de este sector de la ciudad. Son los balcones con barandillas de hierro fundido, de diferentes formas y diseños, lisas y bombeadas, a cada cual más bella, con forjas artísticas y ornamentales, floreadas y con otros dibujos de inimaginable belleza.

Pero sigamos caminando hacia el sur, descubriendo los edificios de este ensanche, que data de los primeros años del siglo XX y últimos del XIX .La siguiente parada obligatoria es en el nº 20 de la calle Urbieta (Luis Aladren y Adolfo Morales de los Ríos, 1880, Domingo Aguirrebengoa, 1927).


Lo primero es observar su sorprendente portal y a continuación su conjunto con una fachada ecléctica de estilo regionalista, con sus dos torres voladas sobre los miradores. El paseo no fatiga y es un espectáculo arquitectónico. Los siguiente puntos de referencia es esta importante calle donostiarra son: nº 24 (José Clemente de Osinalde ,1898) con una cierta sobriedad clasicista, Urbieta 38 acc (José Goicoea,1893), edificio para la enseñanza primaria, que destaca sobre el conjunto de la calle, que ocupa la manzana con otros de la calle Easo, que luego en la marcha veremos. A continuación el nº 55 (Manuel Echave, 1906) el mismo arquitecto de la catedral del Buen Pastor, en un sector de edificios neogóticos, con fachadas de gran calidad constructiva con alternancias propias de una visión ecléctica, y sin más descanso otra parada es en Urbieta 54, conjunto contiguo con Moraza 11 y 13 (Luis Elizalde,1906),con formas modernistas, no faltando los balcones y miradores, y con Urbieta 64 (Manuel Domínguez Barros ,1906) de estilo similar las anteriores descripciones, finalizamos la 2ª parte del paseo en la Plaza del Centenario, no sin antes recordar lo que fue en Urbieta 61, el edifico “Bellas Artes”, eclectista, (Ramon Cortázar 1914) edificio singular en la confluencia de las calles Prim y Urbieta, edificio tan protegido, que actualmente, al escribir estas líneas está en estado ruinoso y sin solución.

Y en este final, antes de ir cerrando el círculo, tenemos el conjunto residencial Centenario 2, 3, 4, 5 y 6, La casa del Águila (Ramón Cortázar, Fausto Gaiztarro, Roberto García Ochoa, 1922,1924), magnífico remate en el extremo del ensanche, que reúne diferentes estilos como el neoclásico Isabelino, hasta el eclecticismo tardío anterior al movimiento moderno y justo enfrente Centenario 1 ( Luis Elizalde, 1914), edificio de gran calidad, robusto ,firme , atractivo, perfecto, de fachada modernista con elaboradas decoraciones en relieves de piedra con huecos de geometrías propias del Art Nouveau. ¿Quién da más?

CALLE EASO

Regresamos hacia “La Concha” por la calle Easo, otra vía actualmente de dirección única para coches, como acceso al centro ciudad. Continúa el callejeo con muchos alicientes, paralelos a la estación de euskotren-topo-de Amara, que se abre a la gran plaza de Easo, espacio abierto con dos kioskos, uno floral y otro musical y limitada al occidente por la calle autonomía, un conjunto de casas modestas con fachadas sólidas y composición regular (Manuel Ugarte, Manuel Domínguez Barros, Lucas Alday, Ignacio Trecu 1906-1923), que bien merece una parada y sentarse en un banco para ver” pasar el mundo”.

A su vera destaca en el nº 75 la iglesia de los Padres Carmelitas descalzos (José Gurruchaga, 1912), edificio con torre y tres naves con crucero. Después el paseante se ve sorprendido con otro edificio diferente, Easo 41, 43,45, que ha sido sede de diferentes usos, como parque de bomberos, Instituto de higiene,2016,conservatorio, oficinas municipales etc ,( Juan Rafael Alday, 1931) , resultado de un racionalismo de corte clasicista.

En las calles trasversales de Moraza y Larramendi, se encuentran otros edificios catalogados que merecen visionarse saliéndonos de la calle Easo. Así, en Moraza 5 (Luis Elizalde, 1906) el edificio no deja a nadie indiferente, y cercano Moraza 2 (Manuel Echave, 1907) otra casa de uso residencial del estilo común a todas las de la zona.

Después Easo 31 (Lucas Alday, 1920) edificio neoplateresco, una de las escasas edificaciones de este estilo para uso residencial, para finalizar con los nºs 20 y 10. El primero es el Convento de las Reparadoras (Ramón Córtazar, 1904),singular conjunto iglesia-convento, integrado en la trama residencial del Ensanche que aquí tratamos , y el 2º (Luis Elizalde , 1906) Delegación de industria del Gobierno Vasco, con también tendencias de Art Nouveau.

Como observará el lector, esta calle es de una riqueza sin parangón, que hace de Donostia una gran ciudad en este nivel.
Y ahora el caminante derivará a la dcha por la calle San Marcial, en un distrito de calles peatonales, para descubrir otra interesante zona urbana y en la parte final del paseo.

CALLE SAN MARCIAL


Es esta parte del paseo una zona comercial importante en la ciudad, con pequeños comercios, aunque ya quedan pocos tradicionales y centenarios, y muchos de los globalizados que hay en todas las ciudades del mundo.

Aun así, los edificios que vamos a recomendar repasar forman parte del área romántica que hay que proteger y conservar, aunque algunos ya han sido rehabilitados por su antigüedad en la construcción. Primera parada en San Marcial 37,39 (Melchor Arrieta, 1869), de gran calidad compositiva, destacando los balcones como elementos con relieve. Es una construcción Isabelina de las primeras casas del ensanche. En el 29 (José de Goicoa, 1889), semejante al Palacio de Goicoa, es de composición neoclásica. Sirvió de instalación de la Telefónica Municipal y ya deberemos derivarnos hacia el final de esta propuesta en la Plaza de Bilbao, pero pasando por las calles Bergara 15 ((José Clemente de Osinalde, 1903) edificio equilibrado y sobrio en su decoración en comparación con el cercano Arrasate 12, majestuoso, que fue sede de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad Municipal, un conjunto de imagen unitaria, ecléctico y clasicista, con muchas ampliaciones y reformas, y ahora un centro con diferentes comercios, unidos entre sí.

A continuación Arrasate 9 con Getaria 13, (Manuel de Urcola ,1891) el de la compañía eléctrica de San Sebastián también con soluciones clasicistas. Las construcciones no debían desentonar y todas se asemejan en este sector de la capital y para finalizar Getaria 5, (Domingo Eceiza, 1891) que ha tenido diferentes usos, destacando el cine Amaya, entre otros, para llegar a la preciosa Plaza de Bilbao, puerta de otras travesías, pero que en esta es el final.

La Plaza de Bilbao, es el encuentro de la trama de manzanas con la calle Prim y gran remate al eje Puente de María Cristina, con la puerta de Atotxa y la estación del Norte-Renfe. Los edificios son de tradición neoclásica (Pedro Aristegui, 1900) y en el centro de la misma, una gran fuente decora este singular enclave clasicista y neoclásico.

Para saber más:
Donostia-San Sebastián. Guía de arquitectura .COAVN. Colegio oficial de arquitectos Vasco Navarros de Gipúzkoa.


Jesús Mª Alquézar

Jesus Mari Alquézar