Trabajando en la Antártida

22/12/2017 - El donostiarra Iñaki Irastorza parte ahora y durante cuatro meses a la base Juan Carlos I en la Isla de Livigston

Gentes de la City.

Aquí es invierno y las horas de noche dominan a las de sol. En la Antártida es verano , pero un verano total. Durante cuatro meses el día luce durante las 24 horas del día, eso sí con temperaturas medias de 0 a -10 grados, fuertes vientos y mucha humedad.


La Isla de Livingston, en el Norte de la Antártida, quedaría más al Sur de Ushuaia y el Cabo de Hornos, el más temido de la navegación. Desde ahí a Livingston, mil kilómetros, que es mucho bajar…


Y durante cuatro meses, justo lo que puede durar el verano austral, el donostiarra Iñaki Irastorza se levantará a las 06,30 para hacer con esquís algo de deporte subiendo a un pico del glaciar para más tarde empezar a tomar mediciones sobre los movimientos glaciares.


Son los cuatro meses de actividad de la base Juan Carlos I en la Antártida perteciente al Centro Superior de Investigaciones Científicas ( CSIC ), con el barco de apoyo Hespérides, vigilante, como única referencia visual. Algo cerca una base búlgara y mucho más lejos otra base chilena. Cuatro meses de sol eterno pero sin más paisaje que el desolador hielo de la Antártida.


Iñaki Irastorza, ingeniero donostiarra de 48 años, vive en Jaca los otros ocho meses con una empresa de aventuras pirenaicas que tuve el gusto de conocer en su día. Aunque quede claro que del glaciar del Monte Perdido ( cada vez más escaso por el calentamiento global ) al que verá cada día en Livingston media un abismo. Y ya son trece los años que lleva en esta aventura…


- “ Por razones del clima solo abre la base durante el verano austral ya que en el invierno sería imposible. Salvo el último mes que ya entra la noche unas horas, el resto estamos de día las 24 horas. Fíjate que luego vuelvo aquí fuera de nuestro invierno por lo que casi no conozco la noche. Trabajo en un proyecto geológico de estudio de glaciares como apoyo a muchos científicos de todo tipo que vienen aquí a hacer sus estudios, biólogos, matemáticos, ionosfera, tormentas solares… están aquí desde el Instituto Luis Llull de Barcelona, al Politécnico de Madrid, la Complutense, el Instituto del Ebro… “


Tiene que ser duro por mucha luz que se tenga siempre en bajo cero y en situaciones muy límite…


- “ Hasta ahora los doce años anteriores hemos estado en barracones como los que pueden tener los obreros en una obra, pero ahora han hecho la base nueva y estaremos que parecerá un hotel. España tiene dos bases en la Antártida y un campamento pero estamos totalmente desconectados. Hay una base búlgara cerca, a la que acudimos en zodiacs y de hecho ahora vendrán a pasar las navidades con nosotros, pero la siguiente que es una chilena queda muy lejos. Aun así son sitios seguros y las que se han venido abajo han sido por incendios, pero son infrecuentes. De todas formas si hay un problema gordo de lesión, como los que podéis tener vosotros, un accidente o algo parecido, es traslado sí sería un problema y podrían pasar hasta cuatro días “


No es Iñaki el único guipuzcoano ya que en el grupo de 30 ó 40 personas que ahora se juntarán y tras haber pasado como cada año exhaustivos reconocimientos médicos, estarán también Arkaitz Yurrita, de Aia, y Mikel Lapazarán, profesor de la Politécnica de Madrid. El día a día en la Isla será bastante mono tema…


- “ Yo suelo madrugar, 06,30, para subir con esquís a un pico por hacer algo de deporte, bajo a la base a las 07,30 para desayunar con los compañeros y a las 09,00 subo al glaciar para tomar mediciones de sus movimientos. Suele haber zonas que se mueven un milímetro al día y otras de medio metro. A las 17,00 recojo los datos y a las 19,30 cenamos. Los sábados hasta las 14,00 para hacer a la tarde ejercicios de seguridad “


Pasaríamos horas relatando historias de la base, cuatro meses duros de gran trabajo, Iñaki Irastorza testigo de primera mano del calentamiento del planeta…


- “ Que se calienta es evidente aunque la duda está en sí es por culpa del hombre o por lo que le toca un cambio, pero también es cierto que va mucho más deprisa de lo que debiera. Pese a todo hay que advertir que el deshielo es en al Artico, en el Polo Norte, donde la fusión generará un cambio en las corrientes marinas de graves consecuencias, pero para no confundir, aquí abajo en la Antártida es al revés, se está enfriando… “

Iñaki parte por décimotercera vez justo el día de Navidad tras pasar en Madrid el reconocimiento médico y un pequeño paso por Donosti para ver a la familia que aprovechó Donosti City para informar a sus seguidores.

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Carlos Bengoa