Valle de Sakana y Aralar

21/06/2018 - Una excursión para admirar nuestra naturaleza

Planes.

Todo tiene su punto positivo. Las intensas lluvias y los días de humedad que tanto han oscurecido la primavera, nos han dejado los prados más verdes que nunca y los bosques relucientes, llenos de esplendor.


Donosti City tiene en cuenta estos factores y les invita a realizar este fin de semana una ruta que no les va a defraudar. Sencilla, divertida y con el coche como compañero. Se trata del Valle de Sakana, un desconocido en nuestras preferencias, pero de gran belleza paisajística sobre todo en esta época.


Por situarnos, la Sakana o Barranca, es una larga recta que va desde Irurtzun hasta poco más de Alsasua. Un largo valle rodeado al Norte por la Sierra de Aralar y por el Sur, por las sierras de Urbasa – Andía. Valle, hayedos, robledales, santuarios, pueblos…que nos van a maravillar.

No hará falta madrugar ya que en esta época no son caminos muy saturados pero lo ideal sería seguir estas indicaciones.

Salimos en coche hacia las 11.00 con idea de ir por la autovía de Pamplona hasta Irurtzun y de ahí hasta Etxarri Aranaz ya en plena Sakana, con intención de saludar a Javier Muro en su fábrica de EKOGRAS.

Como sabéis esta empresa donostiarra, patrocinadora de DONOSTI CITY, cuida por nuestra tierra. Veréis que es impresionante el trabajo que realizan recogiendo primero el aceite usado de cada casa y sobre todo hoteles y restaurantes, para reciclarlo en sus grandes pabellones en biodiesel. Curioso ver cómo un aceite maloliente que hubiera ido al mar por los desagües contaminando nuestro ambiente, pasa a ser combustible ecológico para vehículos.


De Etxarri Aranaz retrocedo a Huarte Araquil donde podría comer y de ahí subo por una empinada carretera de cemento, estrecha, pero sin mayores problemas hasta el Santuario de San Miguel de Aralar. No hay mayor peligro en estos diez kilómetros de subida, basta decir que fue escenario de un final de etapa de la Vuelta a España, así que mientras subo podré entender la dureza del ciclismo.


En plena subida me llamará la atención un curiosa formación rocosa, una especie de gajo de naranja que sobresale en la montaña, se llama Madalen Haiz.

La carretera me deja en pleno Santuario de San Miguel in Excelsis a 1241 metros de altitud con unas vistas impresionantes de todo el Valle.


En el mismo santuario hay un albergue con menús y merecerá la pena crestear por la cumbre de forma muy fácil y ver el Santuario de curiosa leyenda ya que fue cuestión “ de cuernos “


Dice esta leyenda que el caballero Teodosio de Goñi volvía victorioso de las cruzadas cuando cerca de casa le sorprendió el diablo en forma de “ Basajaun “. Este le dijo que su mujer descansaba en cama con otro y no precisamente para llevarle el desayuno. El bueno de Teodosio corrió hasta su posada y en efecto, encontró a la mujer con otras personas a las que dio muerte a base de sablazos. Resultaron ser sus padres. Arrepentido marchó hasta Roma para obtener del Papa su penitencia y Su Santidad le condenó a vivir el resto de sus días atado a unas cadenas que arrastraba con cansancio hasta caer en el fondo de una sima. Un dragón evitó el golpe posiblemente mortal, le liberó de las cadenas y lo devolvió a la superficie, eso sí, a cuenta de construir un Santuario, que ahí está, tan bonito.

Esta historia la veréis reflejada en viñetas en el interior del Santuario, así que invención del periodista, nada de nada.

Desde la cumbre de Aralar bajaré ahora y en medio de grandes bosques hacia Lekunberri , disfrutando de la naturaleza. Una gran red de senderos me permitirá caminar si lo deseo.


Poco antes de Lekunberri encontraré un pueblito idílico como Baraibar, con grandes vistas.

Tras visitar ambos pueblos y ya de retirada de nuevo en autovía, no será mala idea desviarme a Berastegi, otro pueblo lleno de paz, ver su curiosa Iglesia de San Martín e intentar subir un poquito hacia el monte para contemplar la belleza de este pueblo guipuzcoano.


Carlos Bengoa